En Corto


OVIDIO GUZMÁN, POR FIN EN PRISIÓN

Por Carlos González Muñoz

Ahora sí se pudo: Ovidio Guzmán López, líder de una fracción del cartel del Pacífico y responsable de la violencia en cuatro entidades del noroeste del país, según informó Luis Cresencio Sandoval González, titular de la Secretaría de la Defensa Nacional, Sedena, fue capturado el pasado jueves 4 de enero en la comunidad de Jesús María, a 45 kilómetros de la ciudad de Culiacán, Sinaloa, sin reportarse víctimas inocentes y con un saldo total, hasta el momento, de 29 fallecidos y 35 heridos así como 21 detenidos, incluidos 10 elementos de las fuerzas armadas.

En el operativo de recaptura del hijo del Chapo Guzmán fue fundamental el cuidado de la población civil y la aprehensión del capo, reveló el general Sandoval, «fue resultado de seis meses de trabajo de inteligencia para ubicar sus zonas de acción». Rosa Icela Rodríguez, secretaria de seguridad, por su parte resaltó que en las acciones previas, durante y posteriores a la aprehensión de Ovidio Guzmán, «la estrategia e inteligencia fueron las armas fundamentales para cumplir el objetivo de retirar de las calles a generadores de violencia que impiden el desarrollo social».

La funcionaria federal resaltó que este suceso demuestra el nuevo proceder del gobierno de México, donde se privilegian, dijo, «los derechos humanos, el bienestar de las familias y de las comunidades» y que el camino para que la violencia e inseguridad disminuyan en México, «es hacer frente a la corrupción y a la impunidad».

¡Qué diferencia con Felipe Calderón y su secretario de seguridad, Genaro García Luna! ¡protectores del clan Guzmán y responsables de promover políticas que siempre privilegiaron la fuerza y violencia indiscriminadas sobre los derechos humanos!

Bajo el gobierno del panista la muerte tanto de delincuentes como de militares e inocentes, se convirtió en un suceso cotidiano y poco le importó al ex presidente autorizar operativos de exterminio en calles, avenidas y plazas de ciudades y pueblos, en espacios públicos concurridos por niños, mujeres y ancianos cuyas injustas muertes se debieron a estar ahí en el momento y lugar equivocados, quedando etiquetados estos fallecimientos como «daños colaterales», una infamia.

Es evidente que el éxito de esta operación de inteligencia, tomando como base lo señalado por la secretaria Rosa Icela Rodríguez, se debió sin duda alguna a que no hubo filtración de información ni tampoco compromisos de ningún tipo entre la banda de delincuentes y las autoridades civiles y los elementos de las fuerzas armadas que participaron en esas labores de inteligencia durante seis meses, una diferencia no solo notable sino fundamental con el pasado.

Con una contundencia y transparencia que no dejan lugar a sospecha alguna, cómo intentó difamarlo la oposición del PRIAN en aquella ocasión, el gobierno de Andrés Manuel López Obrador demuestra que su política de abrazos no balazos significa, básicamente, respetar los derechos humanos de todos, privilegiando el cuidado y protección de la población civil, sin establecer vínculos pero tampoco recurrir a pactos de no agresión con el crimen organizado.

Aquél 19 de octubre de 2019, cuando el Presidente de la República ordenó dejar en libertad a El Ratón -apodo de Ovidio Guzmán-, fue para evitar una masacre entre la población civil.

Este 4 de enero de 2023, AMLO de nuevo evitó que corriera la sangre de víctimas inocentes… pero ahora sí se pudo.

Un comentario en “En Corto

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s