En la Opinión de Alfredo González


Castro Cosío cuadricula la entidad

Baja California Sur cuenta con mejores impulsos que estimulan, que independientemente aumentan sus ingresos para equilibrar la etapa de vida cara e inflacionaria que viven. Por esa razón se ha visto a Víctor Castro Cosió peregrinar en la media península con prácticamente toda la parte norte la más extensa de todas las áreas y que ha demostrado que es mejor tener a la ciudadanía en un auditorio a cielo abierto que gozar de la comodidad del escritorio.

En esta ocasión toco puntos de la parte central en la región comundeña porque es urgente alternar las actividades de la agricultura con una infraestructura ya preparada por la naturaleza que es el mar y llevar a cabo las actividades de acuicultura.

Mulege, Comondu y Los Cabos empiezan los dos primeros a empujar con el apoyo de la administración pública y Los Cabos impulsa dinámicamente, faltara La Paz que al decir de los vecinos de la calle Altamirano, M. Diéguez el drenaje está a punto de colapsar.

En cuanto a Comondu se cumple la sentencia que dice: “Obséquiale un pescado a un hombre y comerá un día. Que aprenda o se active en la pesca y comerá toda la vida”. (Sic)

No es fácil la tarea del gobernante. Porque si en el caso de Comondu dio apoyo a pescadores, hizo entrega de una embarcación en comodato.

Se vieron beneficiadas las regiones de los puertos de San Carlos, Adolfo López Mateos y otro de nombre muy singular: San Buto, ahora bien, son regiones marítimas ricas en especies. En una ocasión dirigimos a un amigo cuyo apodo es “El Chalan”, que si cuanto me obsequiaba por una cabrilla aunque fuera de 12 kilogramos. La respuesta fue: “Profe lo llevo a puerto San Carlos, usted tira el anzuelo con una cascara de plátano y a los cinco minutos tendrá lo que usted desea”. Eso era la explicación para decirme que era abundante la pesca.

En otras fechas nos tocó acompañar al Ing. Félix Agramont Cota a la isla partiendo de puerto San Carlos. Cuando le preguntó el gobernante que tan abundante era la pesca le contesto: “Mire, Ingeniero, cuando Dios pinto al mundo todo lo que le sobro de pintura lo arrojo en estos mares: caguama, abulón, langosta, camarón, cabrilla, dorado, y todas las especies que adornan las mesas más exigentes”.

La frase de hoy: obsequia un pescado a un hombre y comerá un día, enséñelo a pescar y comerá toda la vida”… bien, señor gobernador. La mejor política es la del trabajo.

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