En la Opinión de Alfredo González


Un salón de honor frustrado

El día de ayer nos referimos a una de las áreas de la dirección general de prevención y readaptación social que en 1979 la integraban los centros de readaptación que eran La Paz, Constitución y Mulege. Cuando se vino la época del humanismo con los doctores Quiroz Quaron y otros grandes humanistas decidieron darle un cambio a la readaptación. El centro federal de readaptación social se encontraba en Toluca y cuando la invitación de Mendoza Aramburo me quedé asombrado: talleres de zapatería, sastrería donde hacían sus uniformes, canchas de futbol y era una pequeña ciudad adentro.

Aquel asunto que se hizo libro llamado La Fuga del Siglo puso al descubierto la corrupción y había sido una prisión que se le llamaba por algunas razones el palacio negro de Lecumberry. En las propias narices de los vigilantes de la azotea del inmueble se les fugaron Samuel Contreras y un extranjero norteamericano.

Llegó un helicóptero con las siglas de la PGR, se le cuadraron los vigilantes, abordaron los internos que gozaban de ciertos favores y pelaron gallo. Fue un escándalo. Todavía el autor del libro estuvo varios días en la Ciudad de México en un acto temerario logro el documento para salir del país ya que era venezolano. Ya para despegar la aeronave rumbo a Caracas agentes quisieron sustraerlo y el piloto de la nave se negó pues el fugitivo se encontraba en territorio venezolano con un avión de bandera venezolana. En Caracas fue recibido como si fuera un héroe. Estos antecedentes los damos porque uno de los procesos del humanismo que cursaron unos personajes como García Ramírez entre ellos lograron darle otro perfil a la readaptación.

Uno de esos reflejos lo asimilo el Lic. Mendoza Aramburo y estableció el nuevo sistema penitenciario dejando atrás el viejo Sobarzo que no ofrecía nada a los reclusos inclusive un buen policía que todos lo eran porque se trabajaba con las uñas fue ultimado cuando se le dio la espalda, lo masacraron los norteamericanos.

Llega un nuevo sistema de rehabilitación con terapias ocupacionales como carpintería, artesanías, deporte, educación y función.

Un descuido hizo que un interno federal se evadiera y ello implico serios problemas porque ahí se empieza a especular sobre corrupción.

Fue la primera administración y seguimos en ruta a complementar el sexenio Fernando Gastelum como director del centro, Sergio Aguilar Lucero, Margarita Chávez de Sanabria, nuestro inolvidable bache, un consejo técnico interdisciplinario, un cuerpo de vigilancia y alrededor de diez defensores de oficio, tres consejos tutelares. En la dirección general de prevención y adaptación su servidor como subdirector Elías Meza que por razones personales tuvo que dejar el puesto relevándolo Roberto Galindo Domínguez y un cuerpo administrativo de primer orden como Dorita Ibarra y su cuerpo de colaboradores, Chela, Celestina, en fin, un equipo de trabajo que se puso la camiseta, nos reunimos, platicamos, y le dije: vamos a hacer notar nuestra presencia con trabajo, cada uno de ustedes es importante, así fue, así lo hicieron y fueron mucho más allá, desfilaron por dos ocasiones, en los dos aniversarios que le quedaban al gobernador el 20 de noviembre, algún día daré mas datos y en el éxito se debió a la entrega total de esa gente, la madrina de estos personajes fue la señora Davis de Mendoza y acompañaron a todos los sistemas DIF los informes que pasaban con un comportamiento impecable, quedaba atrás una frase despectiva de un sujeto que dijo: “y ese maestrito que va a hacer ahí”. La historia tendrá que juzgar eso sobre readaptación tendrá que juzgar eso. Todo esto lo hacemos en función de que el 30 de septiembre de uno de esos años durante el ciclón Lisa si no me equivoco la barda de protección del perímetro de readaptación y los arroyos tumbaron la barda sureste lo que aprovecharon muchos internos para evadirse. No estábamos en funciones todavía y este tema no es para criticar a nuestros antecesores porque no es nuestro papel. Todavía algunos de ellos son nuestros amigos, Pol Amador, Gabriel Agundes , Lic. Porras y yo no soy juzgador de nadie pero en la fecha lo que nos referimos muchos de los internos prefirieron estar en el interior quizá por el peligro que significaba el estar en la calle pero alrededor de unos 15 aprovecharon para irse y lo primero que hicieron fue despojar de un camión a una persona y se dedicaron a levantar cadáveres y concentrarlos en las áreas como la iglesia de nuestra señora de San José estadio, y por la tarde lo querían acusar de robo pero el robo no era para gusto propio sino para ayudar a las autoridades a recoger los cadáveres. Yo me entere ya estando en funciones y le dije a una persona que si por qué no se hacía una sala de la fama y ya la prensa amarillista se había encargado de hacerlos pedazos por robos simples y algunos sin culpa alguna bien merecían poner una exposición y que hablaran de una noble labor que pudo haber ocasionado una epidemia de peste. Esto nos hace reflexionar: una vez le preguntaría a un juez de distrito que había sufrido un problema cardiaco y había sido internado y la única visita que aceptaba era la mía, le obsequie un libro y eso nos acercó más y la relación era el planteamiento sobre los expedientes federales, eso fue consolidando una amistad que después fue abonándose en comidas sabatinas y entre platicas y chascarrillos cada vez que iba a Coahuila le traía unos discos de ópera, para ese entonces me encontraba en radio cultural.

Un día en esos intercambios le pregunte: oiga, le dije, ¿usted considera que todo lo legal es justo y todo lo justo es legal? Se me quedo viendo y me dijo que si había estudiado derecho. Le dije que no, que me hubiera gustado ser abogado, o medico pero que las condiciones eran precarias porque eso que está preguntando usted es la jurisprudencia del derecho ¿por qué me lo pregunta? Porque una persona que ha cumplido con la sociedad no se le extiende de forma absoluta la carta de antecedentes no penales, se me queda viendo y me dice: si las tiene, y le contesto, ¿ ya cumplió?, al cumplir desaparece, entonces se me queda viendo y me dice: “usted hubiera sido muy bueno o muy mal abogado”. No, le dije, malos abogados son los que se van al librito, ¿porque lo dice? en su vida usted conoce de una entidad cuando un gobernante haya aprobado el desfile de los internos y me contestó que no, pues aquí ya se hizo y qué en dos ocasiones porque ya no había más tiempo para el gobernante.

Finalmente rubriqué la plática ¿Quién es más culpable? ¿La mujer que roba una botella de aceite, paquete de pastas y una bolsa de arroz porque se le mueren de hambre los críos o un político que hambrea a todo un pueblo? Dentro de las paradojas de la justicia esta esa, señores licenciados y me refiero al contexto nacional que se venden o bien que se pegan al librito y se convierten en un libro cargado de leyes, soltó una carcajada y me dijo ¿Qué paso, que pasó? entonces, si esos hombres arriesgaron sus vidas y que les aumentarán más años de prisión se dedicaron a levantar cadáveres aquel 30 de septiembre el ciclón Lisa, que les podría cargar más años de prisión al menos hacer un salón de la fama porque también hubo equipos deportivos que por varias ocasiones se convirtieron en campeones de beisbol de la segunda fuerza de la liga 8 de octubre.

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