En la Opinión de Alfredo González


  • Desde 1974 no habíamos estado frente a frente
  • Atenta invitación a la señora Milena Quiroga, edil paceña

Me estimuló que Víctor Castro Cosió ya investido como gobernador se tomara la molestia. Pasaron los días y uno de tantos recibí la llamada que tenía cita con el jefe del ejecutivo. Desde luego que le habría hecho saber que teníamos una cita pendiente y espero prudentemente como yo y por fin llego el día, el saludo se había retardado porque había estado presente el homenaje a la memoria de doña Dionisia Villarino pero bien valía la pena la espera. En el saludo se le notaba un poco sobrio, serio, pero se distendió y se acercaron más los años que habían transcurrido desde aquel día de junio de 1974 que solicité ser el presidente del jurado que lo iba a examinar para hacerse acreedor de maestro en educación primaria. Como maestro en técnica de enseñanza me toco examinarlo y se había preparado a conciencia y lo digo sin ningún halago porque es cierto y además porque una inquietud social le asaltaba desde entonces, a veces pienso que en un seminario que me toco impartirle a él y sus compañeros de problemas económicos, políticos, educativos y culturales de México fue cuando tomo pólvora el cachineque.

No tuvo ningún calificativo despectivo para quienes se fueron, se le notaba preocupado porque seguramente en las audiencias va viendo el rostro que se da en muchas partes como decía José Mogica, López Obrador esta echado para adelante a porque mira un México que él quiere ver. En el caso que me refiero Castro Cosió está viendo todos los rostros para poder pensar y establecer un plan e ir poniendo más tabiques en un edificio que resista los embates de los imponderables.

He de ser sincero, el asunto qué trate fue la orientación sobre poder rescatar los recursos ya que mi docencia empezó en 1958 y al reintegrarme a mi estado me incorpore al servicio federal jubilándome en 1993 y según el dictamen ya dado a quienes nos pensionamos en ese año únicamente nos van a devolver lo que nos descontaron indebidamente, en otras palabras fueron muchos años y únicamente nos van a hacer un nivel de 2015 en adelante. Entonces con inteligencia vio suavemente el documento que yo llevaba de la evolución de salarios y mi credencial de elector como dándome entender que no es asunto de su competencia, no lo dijo, pero lo hizo con inteligencia, suavemente. Ya al despedirnos y desearle éxitos en su cometido porque repito, lo cortés no quita lo valiente y en cierta forma me halagó que cuando le hable de usted señor gobernador, me dijo: dígame Víctor, yo soy su alumno. Se acabó de aflojar el ambiente y volví a ver aquel muchacho que paso muchos trabajos y creo que el único cumplido que le puedo dar es que no ha olvidado su cuna y que de los que se llaman de extrema izquierda conozco a dos químicamente puros: Víctor Castro Cosió y Omar Castro, que por cierto al salir del despachó le obsequio a mi nieto Alfredo Zuloaga González un libro creo escrito por Omar que trata de lo del 68 y le dijo estas palabras: toma, para que lo leas y volteo y le dijo: a este señor no le voy a dar nada porque no lo voy a componer y soltó la carcajada, siendo el presente para el maestro Omar nos haga llegar el ejemplar. Una reunión que no duro 15 minutos porque sabemos que el tiempo de la agenda de un hombre que sabe que el tiempo es básico se le debe de hablar directo con propuestas y con posibles soluciones. Nos despedimos del maestro Omar y del personal que nos atendió con fineza lo que hizo más cordial la despedida.

Por la extensión del trabajo queremos hacer una cordial invitación a la edil paceña Milena Quiroga Romero para que en lugar de los hechos vea en qué condiciones estamos los que vivimos en México en una privada entre Nicolás bravo e Ignacio Allende, me han pedido los vecinos que le corramos la invitación y que sea un día en que pueda observar cómo han tomado de estacionamiento nuestros lugares gente que no vive aquí, gracias.

2 comentarios en “En la Opinión de Alfredo González

    1. La gran Señora

      Es usted un grosero, ojalá llegue a la edad del sr Alfredo González, con la lucidez y el saber /conocimirnto que él tiene, ah, y que no encuentre a alguien que le llame ruco.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s