En la Opinión de Alfredo González


  • Alguna vez tenemos que tocar el tema
  • El caso de Jesús Chávez no es un asunto de menor importancia
  • Aquellos años: ¿te acuerdas?
  • Las tardes cuando el mar se volvía bermejo. El rumor del viento y las olas emplumadas

La excepción de la regla es la regla de la excepción. Un principio no escrito es aquel que no es el periodismo un instrumento personal. Pero este no es el caso, como hombre Publio Jesús ha tenido y tiene muchos abiertos y como todo ser humano errores pero no tan grabes como para no expresarle nuestro reconocimiento por su desempeño en la expresión escrita.

Hoy uno de esos gigantes de la pluma que vino con sus padres a esta tierra, la amo con la ilusión de la esposa y de sus hijos. Al igual que sus padres y hermanos amaron a sudcalifornia y ese es su sello distintivo. Por ello, las razones, porque todos los hombres no podemos ser sabios pero si tener algunas virtudes. Consideramos la más importante la de respetar el oficio como se respeta la verdadera amistad. De las anteriores consideraciones se derivó entre la dirección general de este grafico el director responsable de la misma y un servidor y el cuerpo de columnistas, solidarizarlos por el momento crítico por el que atraviesa nuestro querido amigo.

Alguna vez no coincidimos en algo hasta llegar a la fricción. Con el tiempo la maldad convertida en gobernador del estado, arrasó o al menos pretendió hacerlo con la dignidad y condición humana de los periodistas. En esos días tuvo la oportunidad de adquirir un modesto equipo y adquirió el periódico “el madrugador” del maestro Francisco Meza Tamayo. Nos invitó a colaborar, acepte con mucho gusto, no sin antes preguntarle si había temática libre, sonrió y nos dijo: “sin vara”. Hubo días buenos, hubo días no tan buenos. Hubo días que había que llevar poco más de lo indispensable a la alacena pero hubo días que no era así. Todavía si se le ve como cosa rara, como que tenemos que hacer las cosas no por voluntad propia sino porque se encuentran empoderados como el caso de la selva de asfalto. Finalmente un día me dijo que acabo de finiquitar y a ti, me dijo dentro de 5 días estate listo porque te voy a llamar.

El llamado fue: te espero en las brisas a la 1 de la tarde. Me lo encontré y me dijo “pide lo que quieras”. Pedimos una porción de él, poco más de la mitad, pidió al que nos atendía una ensalada y me dijo: bueno mi general. Esta listo para empezar? Llegaba el momento de la dignificación de la prensa.

Jesús es productivo, puede escribir extensamente y pensar al lector, aplica la filosofía de sus vivencias que son las más exactas y lo distingue su caballerosidad. Pero a veces recibe el flagelo pero a él no le importa porque esos latigazos son un efecto de una causa que averiguándola concluyen las cosas.

Hoy da la mejor lucha de su vida y sus amigos le decimos que seguramente Dios está con él, y su familia y sus amigos. Nosotros con todo nuestro corazón te decimos Jesús, que todavía te quedan muchos cartuchos en la chistera. No hay que dejar que se escuche los lamazos. Te queremos bien.

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