Medios y Remedios


730: los días perdidos

Antonio Ceja

  • Dicen que lo que mal empieza, mal acaba

La perspectiva social que llevó a Andrés Manuel López Obrador a encabezar lo que él llama “la cuarta transformación” le permitió, finalmente y luego de dos oportunidades, encabezar al Poder Ejecutivo federal donde los votos se volcaron a favor del tabasqueño, López no solo ganó la presidencia del país, sino que a favor y por amplia mayoría, logró, su partido, tener la mayoría en el Poder Legislativo.

Con el terreno a su favor, López Obrador tenía a su alcance todo, absolutamente todo, para encabezar, como lo cita él, una transformación auténtica, progresista, moderna y con medidas socioeconómicas que catapultaran a México y a sus ciudadanos a un presente pujante y a un futuro alentador.

Pero no fue así.

Los 730 días de López al frente de la presidencia del país han resultado poco menos que decepcionantes. El tabasqueño, lejos de emprender reformas que permitieran hacer de México un país líder en Latinoamérica, lo ha sumido en un terreno de incertidumbre y de miseria creciente no por la situación que priva a nivel mundial sino por satisfacer su sed de venganza política cuyos resultados están al alcance de todos y que son difíciles de esconder.

No tiene caso, amable lector, enumerar el daño que le ha hecho el gobierno de López Obrador que, también hay que decirlo, compite con las omisiones de anteriores gobiernos pero, también hay que decirlo, colocaron a nuestro país, como referente latino en crecimiento y desarrollo.

López Obrador vino a restar y a dividir; suma solo a su causa enferma de venganza y nos arrastra, con sus fobias a una especie de socialismo arcaico que, según él, es la fórmula para sacar al país de la “crisis” que los gobiernos neoliberales sentaron para beneficio de unos cuantos.

Es claro que el populismo obradorista, avalado por el Poder Legislativo, han dejado resultados de terror desde toda perspectiva en que se vea y, pese a ello, López Obrador se empeña a seguir con adelante aplicando estrategias equivocadas que, a la larga, llevarán a nuestro país a un escenario apocalíptico.

Pero surge, afortunadamente, la esperanza de enderezar el camino. El Poder Legislativo, que responde solo a los intereses oscuros de López, puede ser el antídoto para retomar el camino correcto hacia un escenario más favorable. El proceso electoral del 2021 será, definitivamente, el parteaguas para recuperar y resarcir el daño que se ha hecho en éstos primeros dos años, y si no es así estaremos caminando directo al desastre.

Hoy, nuestro país vive un panorama adverso en todos los rubros y los responsables siguen sin reaccionar encerrados en su burbuja de bienestar mientras que México, noble y esperanzador, se desangra a manos de un hombre que se niega a reconocer que ya vivimos en el siglo 21 pero que se aferra a aplicar estrategias usadas hace 60 años.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s