ABCdario


Por Víctor Octavio García

Dinero por votos

Dinero por votos (cohecho o soborno) es una prácticas muy común en el sistema político mexicano, que ahora se sorprendan y en el peor de los casos se espanten, es otra cosa; hace 24 años, cuando asumí la jefatura de prensa de la VIII Legislatura del Congreso del Estado, vi y atestigüe tanto está sucia y ruin práctica que en lugar de ver circular dinero rolaban vales de gasolina por votos; a mi edad mal haría en convertirme en delatador, así que lo que les compartiré en esta entrega será sin nombres ni apellidos, simplemente sujetos que se corrompieron ora sí que por nada.

En una acalorada y álgida sesión de congreso en julio de 1997, (periodo extraordinario), de pronto dos diputados se “sintieron mal” y tuvieron que abandonar sus curules en plena votación, en la tarde de ese mismo día, en sobre lacrado recibieron puntualmente su dotación extra de gasolina. ¿Y lo votos? bien gracias, ese y otros detalles ni siquiera quedaron registrados en el diario de debates; la historia se repite.

Varios diputados opositores a la mayoría priísta conocían muy bien el “caminito”, así que en cada sesión se querían dejar “caí” (enfermarse) aunque la sesión fuese de mero trámite o sencillamente para leer correspondencia oficial; claro, habló de lo que me tocó ver y ser testigo, de que esto pase, pasa en todas las legislaturas, sobre todo cuando hay que autorizar las cuentas públicas, hacer transferencias del presupuesto y votar la ley de ingresos (presupuesto), contimás cuando se pasa al pleno a votación leyes importantes que generan ruido en la opinión pública.

De manera que el voto como tal, al igual que el peso, es de curso corriente en el Congreso y en todas las legislaturas, la oposición sabe y ejerce tan deleznable práctica como si se tratara de un procedimiento parlamentario; recuerdo que en una de las legislaturas durante el gobierno de Víctor Liceaga después de votar el presupuesto, el gobernador ofreció una carne asada a la bancada priísta en “El Caimancito”, mientras a la oposición le pagó sus votos al cash, uno de los diputados “opositores” se enteró del ágape en la residencia oficial y se armó para ir a la carne asada, al arribar a la casa de gobierno y presentarse ante el guardia y decirle a lo que iba, el guardia consultó con uno de los colaboradores del gobernador y la repuesta fue clara y tajante, “con él ya nos arreglamos, la comida en solo con los diputados priístas”.

De manera que cualquier parecido con lo que pasa con la sedicente mayoría de Morena en la cámara local, ora sí que es mera coincidencia, de ahí que no hay de dejar de lado que su terca “rebeldía” tenga que ver con la “maiceada” o algo similar, pregunta que habría que hacerle al “caponero” de la XV legislatura que trae indexados sus sueños y sus votos –y sus peores oficios– por la candidatura de Morena a la alcaldía de La Paz, es decir el sacrificado quiere buena vida y buena muerte. ¡Échense ese trompo a la uña!

Para cualquier comentario, duda o aclaración, diríjase a victoroctaviobcs@hotmail.com

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s