ABCdario


Por Víctor Octavio García

Agua

* Políticas públicas ¿para cuándo?

Sostenía Manuel Buendía Tellezgirón, que el día que México sea gobernado por hombre auténticamente analfabetas, ese día llegaremos a ser una gran nación, la mofa en cómo lo decía presagió con mucho la lacerante realidad que hoy enfrentamos; Alberto Alvarado sin ser egresado de ninguna universidad y sin los bagajes académicos que presumen muchos políticos, supo leer el momento y aplicarse de lleno dándole repuesta al problema más sentido (escases de agua) de Baja California Sur; implementó un plan hidráulico estatal integral que de haberse convertido en política pública muy probablemente no estuviésemos padeciendo la escases de agua que hoy enfrentamos.

En su gobierno no solo se construyeron tres enormes represas de concreto y mampostería, si no que se realizaron diversas y pequeñas obras hidráulicas a lo largo y ancho del estado para contener o retener las aguas broncas; se construyeron gaviones para aprovechar los humedales, ollas de agua, se puso orden en los distritos de riego, se establecieron cuotas para la extracción de agua del subsuelo (perforaciones) y se envió a un grupo de jóvenes profesionistas sudcalifornianos a Israel para que estudiaran y se familiarizaran con las técnicas de riego Israelí y el aprovechamiento del agua, justo en un país donde llueve 17 veces menos que en BCS, de esos jóvenes solo recuerdo a dos; Ricardo Gerardo Higuera, actual Cónsul de México en Boise, Idaho Estados Unidos, y a Ildefonso Mendoza.

El Plan Hidráulico Estatal duró lo que Alberto Alvarado fue gobernador, los gobernadores que le sucedieron abandonaron el plan hidráulico enfocándose en otras prioridades, todavía Marcos Covarrubias tuvo el privilegio de ver construidas dos nuevas represas en el estado; una en el municipio de Comondú y otra en La Palma, jurisdicción de Caduaño, que en mucho han servido y contribuido de acuerdo al fin por cual se construyeron; retener el agua; sin agua no hay vida.

Alberto Alvarado gobernó BCS de 1981 a 1987, que fue un sexenio de logros y resultados, pese al estrés hídrico –así le llaman hoy a las sequías– los agricultores del valle de Santo Domingo lograron exportar garbanzo a España y algodón a los grandes centros manufactureros de Estados Unidos y a Asia, ya en el siguiente gobierno (Víctor Liceaga) se construyó el puerto de altura de San Carlos a fin de sacar la producción agrícola con destino a la costa oeste de estados unidos y a los mercados de Asia, fue cuando se comenzó hablar de la reconversión agrícola del valle de Santo Domingo con el cambio de cultivos que consumieran menos agua que los cultivos tradicionales como el algodón, cárcamo y trigo.

La reconversión agrícola urgía, ya no había tiempo que dilapidar ni recursos suficientes para seguir apoyando una actividad que desde siempre ha estado subsidiada; la agricultura extensiva que se practica tanto en el valle de Santo Domingo como en el valle de San Juan de Los Planes y en el valle de El Vizcaíno, imposibilitadas a competir con los grandes centros productores del interior del país donde el riego es con agua rodada (de represas y ríos), por encontrarse cerca de los grandes centros de distribución y consumo, con mejores infraestructuras carreteras, ferroviarias, puertos, aeropuertos y con la práctica de una agricultura extensiva con la siembra de miles y miles de hectáreas de tierras.

La reconversión agrícola que tanto se habló durante el gobierno de Víctor Liceaga (1987-1993) finalmente no la determinó el gobierno sino las circunstancias, la cruda realidad; se acabó el agua y ya no hubo siembras, los mantos freáticos que se almacenaron en el subsuelo a lo largo de millones de años producto de eras glaciales se sobreexplotaron provocando la salinización de pozos, fue tal el abuso y la sobreexplotación que en menos de 30 años acabaron con los mantos freáticos que tardaron millones de años en almacenar y mantener agua en el subsuelo.

Con todo y la experiencia que hemos acumulado en épocas difíciles y complejas, con lo que sabemos y hemos padecido, lo que significa la escases de agua, aún es hora de que no se han diseñado políticas públicas de gran alcance enfocadas a preservar y darle mejor uso al agua, el agua es por infinidad de razones la que mayor demanda políticas públicas planeadas al menos para los próximos treinta años, de haberse asumido el problema como tal hace 35 años como una verdadera prioridad de estado y un reto de los gobernadores que sucedieron a Alberto Alvarado, el problema hoy sería mucho menor y no como lamentablemente sucede, con un brutal rezago de al menos 50 años en el diseño de políticas públicas y hoy al cuarto para las doce todavía seguimos gritando ¡queremos agua! cuando hubo tiempo suficiente para enderezar el entuerto. ¡Échense ese trompo a la uña!

Para cualquier comentario, duda o aclaración, diríjase a victoroctaviobcs@hotmail.com

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