ABCdario


Por Víctor Octavio García

México

La historia apenas comienza

México, como todas las naciones que han labrado su incierto destino en medio de penurias y sacrificios termino abrevando con el paso del tiempo en la larga gobernanza del PRI, partido que gobernó a cuartelazos, golpes de timón, atropellos, sangre y fuego, en ocasiones con mano dura y en veces con mano tersa; la gran escisión provocada por el henriquismo en los años cincuenta, las huelgas de médicos y ferrocarrileros a finales de los 50 y principios de los 60, el movimiento estudiantil del 68 y la “caída del sistema” en el 88, marcarían quiebres que culminarían con la alternancia en el 2000, ¡ah! pero para llegar a la alternancia tuvieron que pasar muchas cosas, desde alianzas de oligarquías criollas e internacionales (trasnacionales) encabezando costosas y ostentosas campañas de descalificaciones y defenestraciones contra el viejo régimen y del partido de estado (PRI) hasta culminar con el arribo de un empleado de pacotilla de la Coca Cola en la presidencia de la república, la derecha gobernó apenas dos sexenios dejando el país envuelto en la violencia y ensangrentado; la izquierda que se le había dormido el gallo en el 88 vio las debilidades que eran inocultables y montó una feroz campaña de defenestraciones, cuestionamientos, críticas y manipulación inyectando odio, dividiendo y crispando a la sociedad para protagonizar no una simple alternancia sino una transición dolorosa, traumática e incierta que apenas comienza con la destrucción sistemática del país.

La independencia se libró entre soldados españoles (peninsulares) y el “peladaje” (mestizos) que desembocó con la firma del acta de independencia, la reforma entre liberales y conservadores estos últimos tutelados por la oligarquía internacional y la burguesía criolla, la revolución entre facciones de bandoleros y revolucionarios ambiciosos y corruptos que habían sobrevivido penosa y marginalmente al viejo régimen cuyo desenlace entre bandos culminaría con caudillos y generales, hoy la transición se sustenta no en una guerra entre facciones de corruptos contra «honestos», ni entre liberales ni conservadores, mucho menos entre españoles peninsulares y mestizos, sino en la destrucción total del país.

Lo que hoy estamos viviendo dista mucho de ser un cambio terso y cierto (y habría que definir que es cambio); la 4T va por la destrucción total, por el empobrecimiento del país y por el fin del proyecto (neoliberal) de nación que ha guiado nuestro inacabo proceso histórico como nación desde la época de independencia; la 4T va por imponer un sistema de gobierno clientelar y asistencialista, control político y manipulación social al más rancio estilo del furibundo régimen cubano, del tambaleante gobierno de Nicolás Maduro y del proyecto errante de Evo Morales; destruir el país para renacer de las cenizas como el ave fénix.

Cambio de época –así le llaman– donde el gobierno asume actitudes contrarias a la inversión privada, a la creación de empleos y a la libre empresa, en suma trabajar a contracorriente de la generación de oportunidades y de los sectores productivos donde no existan calificadoras que midan los niveles de crecimiento, pobreza ni los estándares de la calidad de vida de la población, lo que importa es ampliar los ejércitos de pobres para impulsar y consolidar un estado benefactor y asistencialista –estilo Venezuela– donde la población dependa del gobierno y no de las oportunidades que genera la libre empresa a través de la inversión privada; lo demás es terreno plano.

No en balde la economía en el primer año cayó en recesión y hoy se encamina hacia un franco decrecimiento –puro pa’ atrás, pa’ tras–, de estar creciendo a un ritmo mediocre de 2.5 anual pasó a cero y hoy a menos 6, con la pérdida de más de 460 mil empleos en un año, sin inversión privada y con el consumo contraído; claro, primero los pobres esos que están cayendo como palomas por el coronavirus a cambio de una modesta pensión de adultos mayores, sin servicios médicos de calidad y sin pa’ donde correr.

Combatir la corrupción importa menos salvo claro está, si hay necesidad de levantar los niveles de aceptación del presidente, sino que se esperen, lo que importa es arrastrar a los mexicanos a una crisis sin precedentes para forjar desde allí las condiciones subjetivas –como dicen los marxistas– del “cambio de época” imponiendo en medio de la crisis las nuevas reglas del juego, de ahí que la pandemia les cayó “como anillo al dedo”, la cuestión es estirar la liga hasta donde de, un pueblo inmerso en la desesperación, en crisis y en la incertidumbre es más fácil de controlar, sin embargo el quid del drama que estamos viviendo y lo que está por venir es ver hasta dónde los mexicanos estamos dispuestos aguantar la dura prueba que nos están imponiendo, sí ellos –la 4T– o nosotros. ¡Pobre patria mía!. ¡Échense ese trompo a la uña!

Para cualquier comentario, duda o aclaración, diríjase a victoroctaviobcs@hotmail.com

2 comentarios en “ABCdario

  1. CHAIRO DE CHAIROS

    Excelente articulo, con un detalle a aclarar: el empleado de pacotilla de Coca-Cola no era tal, sino accionista mayoritario de dicha empresa en México. Las cosas como son. Hoy en dia,la mayoria de las instalaciones de almacenaje de papa ubicadas entre Ciudad Constitucion e Insurgentes pertenecen y facturan como RANCHO SAN CRISTOBAL, propiedad de Vicente Fox.

  2. Yul Saigon

    Muy buen articulo Victor Octavio , muchos pensamos y coincidimos contigo , este «ensayo » de transcisión sin duda alguna será un fracaso . AMLO terminó por «piratearse «y con él muchos de sus adeptos y fans . A propósito ..¿ donde están el «Puchas, Porras , Lucía T..y demás merolicos de cuarta ?

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