Del Tintero


De 1987 a 2015: GOBERNADORES AVANZARON SIN IDENTIDAD HAN FALLADO A HABITANTES DE SUDCALIFORNIA

Por: Armando León Lezama.

Desde la ciudad de La Paz, capital del Estado de Baja California Sur. Ésta entidad se expande con explosión demográfica y anarquía.

Venidos de todas partes del país y del planeta tierra, la entidad, no contagia su identidad histórica a los recién llegados, y los de arraigo, van quedando diezmados por habitantes mexicanos; pero no sudcalifornianos.

Los nativos, ven la rueda del progreso y desarrollo girar contrario a sus intereses, su idiosincrasia, sus anhelos, sus luchas.

Apenas, cuatro décadas y media atrás, el empuje del frente de unificación sudcaliforniana, llevó a consolidar bríos constitucionales, para transformar la geografía sudpeninsular, de territorio a Estado libre y soberano.

Aquello parecía una suerte de esperanza consolidada, para dejar a tras el centralismo en el ejercicio del gobierno federal.

Para que la identidad sudcaliforniana se levantara en voz y acción, para demostrar que en la geografía desértica de mar, arena, playas, atardeceres hermosos, oasis, los primeros en tiempos eran primeros en derechos.

El gobierno de la entidad sudcaliforniana, sólo en sus doce años de inicio, como patria chica mexicana, supo enaltecer los objetivos de la lucha social local, ante el ejecutivo federal, de hombres y mujeres progresistas; pero con identidad: La sudcaliforniana.

Los dos gobiernos siguientes, perdieron la brújula. Se extraviaron en la administración del gasto del dinero, por el mero gasto.

Sin asumir su compromiso de llevar a buena temporada a los sudcalifornianos, nada más, llegaron, gastaron y se fueron desprestigiados en el ejercicio de su encargo constitucional.

No dejaron huella buena, no dejaron obra trascendente, ni supieron encauzar a la población cada vez más creciente en un proceso de asimilación de la historia de la geografía prodigiosa de Baja California Sur.

No supieron inyectar identidad.

El PRI SACÓ AL PRI DEL PODER.
Los cuatro primeros gobernadores de la entidad mexicana, fueron de las filas del partido revolucionario institucional.

El PRI fue derrotado por sus correligionarios, que se pasaron a las filas de la izquierda partidista, aprovechando que en Sudcalifornia, estaban alborotados en contra de los llamados herederos del poder en el país mexicano: EL PRI.

De 1999 a 2011, Los PRI disfrazados de izquierdosos, que se subieron a las sillas de los poderes públicos, tampoco acuñaron la nueva vida social con la identidad sudcaliforniana.

Si acaso, provocaron crecimiento anárquico de Los Cabos y La Paz. En menor medida en los tres municipios restantes: Comondú, Loreto y Mulegé.

Enseñaron deslealtad, oportunismo, arrebato y simulación. Mostraron su verdadero objetivo: Tener poder por el poder mismo.

En 2011, un gato pardo de la política izquierdista, se colerizó y pasó a las filas del PAN para lograr ser el séptimo gobernador. Autollamado “rey”, durante cada mes de enero, por aquello, de que se la pasaba regalando dulces y otras baratijas con motivo de la festividad de los reyes magos por las colonias y asentamientos populares.

Tampoco se acordó de enaltecer la identidad sudcaliforniana. Solamente dejó enredada la piola de la seguridad pública, dando carta de naturalización a la violencia.

Si los que tienen seis años de período de gobierno, se quejan por falta de tiempo; que sería del séptimo gobernador que nada más administró cuatro años y medio. De hecho, fue un tiempo de truenos, relámpagos y nubarrones negros.

Hasta éste repaso de la historia del gobierno estatal sudcalforniano, queda claro, que no basta ser gobernador.

Que les ha quedado grande la responsabilidad.

Que no cumplieron a cabalidad con la historia y que se la pasaron realizando momentos burbuja, que se transformaron en edecanes del gobierno y no en líderes de a deveras.

Que fueron malos administradores, que su trabajo fue menor a las expectativas que invocaron.

Por lo tanto, engañaron al pueblo sudcalifornano.

Defraudaron la lucha del frente cívico sudcaliforniano, la revuelta electoral de 1993, la insurgencia ciudadana de 1999.

Llegan y avanzan solos los gobernadores; en escenarios que no se guardan en la memoria histórica.

Sus acciones; no unifican, no edifican, no benefician más que a unos cuantos.

Hasta lo que va de gobierno estatal, en la historia del Estado de Baja California Sur, solamente Ángel César Mendoza Davis, recibió honores en vida y recibe de manera póstuma, por el deber cumplido.

Fue él, quien quedó dentro del remolino revolucionario del pueblo sudcaliforniano, tras la conquista de la madurez política de su población, ante la federación.

Los gobernadores que le han sucedido, no supieron mantener en activo, ese sentido de pertenencia a Sudcalifornia, esa inquietud de participación en los asuntos de la cosa pública.

Mejor se alejaron de ese remolino, acallando su movimiento por parte de los venidos de las filas del PRI.

Y por parte de los PRI disfrazados de izquierdosos, intentando controlar ese remolino, sin ser parte de él.

Es decir, de 1987 a 2015, el pueblo ha ido solo y su gobierno estatal por su lado. Dejando caer confeti de vez en cuando para que pareciera fiesta interminable; sin embargo el pueblo se cansa de tanta pinche tranza y desde 1993 ejerce la alternancia del poder a la hora de votar por relevo de cargos de representación popular.

Sin embargo, tan malo ha sido el pinto como el colorado.

De 2015 a 2021, la moneda está en el aire con el octavo gobernador.

A su cuarto año, provocó se escribiera un himno para el Estado de Baja California Sur y fuera el Congreso local quien compartiera el gozo de invocar lo sudcaliforniano.

Éste himno a Sudcalifornia y la bandera del Estado libre y soberano, forman parte de una acción cívica obligatoria, para que en centros educativos, instituciones, actos de gobierno, del poder legislativo y del poder judicial, se cante y se honre la memoria del pasado remoto de la prehistoria e historia de Baja California Sur. Muy bien.

Ahora, en los dos años que le faltan al actual gobernador, veremos si logra mostrar el gobernador, que es un mandatario con respaldo social y no va solo, en eso de mandar obedeciendo.

Lo anterior, como una forma de reencuentro con los anhelos de los habitantes de la década de los 70s del siglo pasado.

Recuerde gobernador. No basta llegar al poder público; lo mejor es no ser olvidado y sí, bien recordado.

Es más, aún después de gobernador, sea uno más de la ciudadanía de Sudcalifornie que luche para que la identidad de ésta geografía, sea la carta de presentación del Estado de Baja California Sur.

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Un comentario en “Del Tintero

  1. 6099717

    NO CABE DUDA … QUE EN CHOYELAND ES UNICA SU IDIOSINCRACIA !!!

    UNICO ESTADO DONDE …. DANDOLE COMIDA A LOS LADRADORES !!!

    LE MUERDEN LA MANO A LOS QUE LES DAN DE PERDIDA FRIJOLES !!!

    BUENO A LA MEJOR … TAMBIEN SE LOS SACAN !!!

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