En Las Garras del Puma


“BUEN FIN” FOMENTA LAS MODERNAS TIENDAS DE RAYA

Por Pedro Juárez Mejía

Que tal mis queridos verdugos de esta bello Estado. El pasado viernes 16 de noviembre, dio inicio el llamado “Buen Fin”, tras una agresiva campaña de publicidad, para motivar y literalmente obligar sutilmente a la mayoría de los consumidores, para que adquieran los productos que ofrecen los dueños de las grandes tiendas departamentales y los empresarios que ofrecen algún tipo de servicio.

Por principios de cuentas y para dejar bien en claro, yo no creo en el llamado “Buen Fin”, a nosotros en lo particular, no nos venden la idea de que esos días, son los más idóneos para comprar algún producto, aunque dicho producto por el momento no lo necesitemos.

Hay que reconocerlo que es un excelente argot publicitario, para motivar y quizá obligar subliminalmente a los consumidores, para que adquieran alguno de los productos que se anuncian en los medios de comunicación masiva, o en los pasillos de las grandes tiendas departamentales, o en algún aparador sutilmente decorado.

Hasta donde tenemos conocimiento, el llamado “Buen Fin”, como era de esperarse nació en Estados Unidos uno de los principales países de mayor consumo por parte de sus habitantes. Y desde hace ocho años se implementó en nuestro país.

Por desgracia somos adictos a imitar casi en todo a los Estados Unidos de América, inclusive hay familias sudcalifornianas de alcurnia, las cuales nos han externado su deseo de ser ciudadanos norteamericanos y no mexicanos, quiere que Baja California Sur, se anexe al vecino país del norte.

Lo lamentable del caso es que las autoridades de los tres niveles de gobierno, se sumen y apoyen esta gran farsa publicitaria consumista.

No somos muy doctos en cuestiones económicas, sabemos que es la fuerza de trabajo, lo que le da el valor real a las mercancías.

Los empresarios y/o los grandes comerciantes, tienen la oportunidad de comprar las mercancías a su valor real, para luego incrementar su precio hasta en un cien por ciento. Los dueños del dinero nunca pierden.

Por ejemplo, si una camisa tiene un valor real de 100 pesos, que es el costo de la mano de obra que se usó en su fabricación; los dueños del dinero, la compran y la ponen en sus tiendas a un costo de 200 pesos, es decir el cien por ciento de su valor real.

Ahora si a ese precio, le suman el incremento que hacen en las tiendas departamentales, previo al “Buen Fin”, esa camisa tendrá un valor de 300 o 400 pesos, es decir un aumento superior al 200 por ciento. Es un negocio redondo ¿o no?

En los días del multicitado “Buen Fin”, esa camisa de 300 o 400 pesos, le aplican un “súper descuento” del 30 o 40 por ciento. Por desgracia los consumidores se van con la idea de que hicieron una “súper comprar”. Creen que se aprovecharon de la buena voluntad de los comerciantes y empresarios.

Quizá sea motivo de burla por alguno de ustedes, queridos lectores, pero nuestros padres hacían su “Buen Fin”, al comprarnos la ropa en los saldos de las fabricas donde la elaboraba; o la gran mayoría de las familias del barrio donde nacimos, hacían su “Buen Fin”, al comprar en invierno la ropa de verano y en verano la ropa de invierno.

Otro “Buen Fin”, cuando éramos niños, era comprar la ropa que ya había pasado de moda, aún recuerdo la frase de nuestros padres…!la moda regresa!” y eso es verdad, por ejemplo, los pantalones rotos de mezclilla, que regalaban los obreros de alguna fábrica, desde hace ya varios años están de moda. Y por cierto carísimos solo porque tiene la etiqueta de alguna empresa Fifí.

Afirmamos que las autoridades de los tres niveles de gobierno, están coludidos en esta farsa consumista, porque previo al “Buen Fin”, las autoridades les pagan los aguinaldos a sus trabajadores, para que vayan y lo dejen en las tiendas de raya que se han convertido las grandes tiendas departamentales.

Y los trabajadores de las grandes tiendas departamentales, también reciben por adelantado su aguinaldo o les dan crédito para que compren los productos que venden sus patrones, inclusive les hacen un “mayor descuento” por ser trabajadores de dichas tiendas.

Por eso nos atrevemos a comparar que el famoso “Buen Fin”, es para fomentar de alguna manera, las modernas Tiendas de Raya de los grandes comerciantes y empresarios; de los dueños del dinero.

Y recuerden queridos lectores, ahí les dejo mi reputación para que la hagan garras…

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Un comentario en “En Las Garras del Puma

  1. Willy Milano

    ¿”Literalmente obligar” a la gente a que compre? ¿Sí sabes lo que significa el adverbio “literalmente”, o lo usas nada más porque por ahí lo escuchaste y se te hizo bonito? No he visto en las tiendas que los vendedores anden con una pistola obligándote a comprar, si no quieres no compras y ya, no hay para qué hacerla tanto de pedo. La meta de los comercios es vender y vender, y la obligación del cliente es informarse para ver si lo que le ofrecen es una buena oferta o no y hacer una compra bien informada. Hay que leer para informarse cómo trabajaban las tiendas de raya, nada que ver.

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