ABCdario


Por Víctor Octavio García

 

¡Qué tiempos aquellos!

* En memoria de Fabián Ojeda Meza; mirafloreño ejemplar en el olvido. DEP.

En septiembre de 1967 –apenas recuerdo– la radio de la contra costa (Sinaloa) anunciaba la llegada de un “ciclón” –así el llamaban entonces a los “huracanes”– que entraría por Cabo San Lucas; ese día por la mañana, Leonel Castro Ruiz (DEP), había matado una vaca gorda, y al viejo estilo había ofrecido las piezas y pulpas de la res hasta tres o cuatro veces; cinco costillales, tres pulpas negras, cuatro lomos de adentro, tres cabezas etc., así que a la hora de entregar los “encargos” se le hizo “bola el engrudo”; mi mamá le había encargado una pulpa bola negra y solo alcanzo kilo y medio de sobaco; “de a tiro la chinga Leonel” expreso encabronada; ve la huerta de tu nana para que cortes unas cebollas, chiles verdes, tomates y un manojo de cilantro para hacer un “caldillo” con una pulpa de carne seca que le trajo tu padrino (Beto Ojeda) a tu papá, y para que compres petróleo y velas, están anunciado un “ciclón” me dijo.

En ese tiempo rara vez mataban una res, ora que sí que cada venida del obispo. Antonio Lucero “Mirruña” era el matancero, muy bueno por cierto; ágil, rápido y cuidadoso para sacar las piezas y beneficiar la carne, creo que ni José Carlos Dibeni –uno de los mejores cirujanos que conozco– era tan hábil como él con el cuchillo; en la víspera del “chubasco” todo el día anduve haciendo mandados, acarreando agua del ojo de agua, metiendo leña a la cocina –en ese entonces no se conocían las estufas de gas– y haciendo bordos alrededor de la casa para que no se “metiera” el agua…..y a esperar el “ciclón”.

Apenas estaban construyendo la carretera transpeninsular La Paz-San José del Cabo, y la única vía de comunicación era la vieja brecha que hace cuarenta años dejo de ser transitable; recuerdo que Fabián Ojeda, próspero comerciante de Miraflores a quien mi papá, un tío y mi bisabuelo le sirvieron durante muchos años haciéndole trabajos de talabartería y tejidos para riendas de caballo; Fabián era un auténtico filántropo en extremo servicial en toda la extensión de la palabra; cada vez que pasaba un “ciclón” contrataba veinte o veinticinco gentes y dos cocineras con quienes se “acampaba” en pleno monte mientras arreglaban el camino con pico, talacho y pala; él compraba de su bolsa el bastimento (comida), reses completas, quesos, carne seca, gallinas, verduras, etc., para la preparación de la comida. ¿Cuánto podía haber sido su sueldo como subdelegado de gobierno de Miraflores?, además les pagaba a los veinte o veinticinco trabajadores que contrataba con ese fin. Recuerdo que a la hora de la comida, en su casa, donde tenía una amplia cocina estilo mexicana, con varios fogones en lugar de hornillas, asadores y horno dentro de la cocina, solía servir requeté bien y el que tenía la fortuna de llegar a la hora que servían la mesa lo invitaba a comer, fuera quien fuera, de esas comidas típicas de Fabián; costillas asadas, arroz, frijol, mole, empanadas, machaca de res, caldo de gallina, picadillo, tamales, patagorrilla (chanfaina), tortillas de harina y de maíz del comal a la mesa, mantequilla, queso, requesón, café, aguas de fruta de estación y una variedad de dulces regionales como postres, hombre por demás generoso. Como él solo he conocido al ex gobernador Víctor Liceaga, que era generoso para la comida. Todos los 6 de enero regalaba bolsas de dulces a los niños de Miraflores, El Ranchito, Caduaño, Boca de la Sierra, El Romerillal, El Chinal, Agua Caliente y rancherías aledañas. ¡Y qué decir cuando había algún enfermo que había necesidad de trasladarlo a San José del Cabo!, allí esta Fabián presto a servir. Me platicaba mi papá (DEP), que en 1959 azotó un “ciclón” muy grande que sacó agua en los arroyos como no se había visto desde 1919, cuando casi desapareció los “caseríos” en Cabo San Lucas; en 1959 con el arroyo de Caduaño crecido de lado a lado, no le pensó dos veces para echarse al agua en su “troquecito” de redilas del año con mi mamá y yo en sus brazos y mi papá cubriéndole el agua todo el cofre. Yo, de escaso año y medio, urgía que me atendiera un médico y solo en San José había médico. Al cruzar el arroyo para agarrar la “cuesta de Vázquez” –donde el Gral. Félix Ortega escenificó uno de los más cruentos enfrentamiento con el Cabo Fierro en mayo de 1914– los curiosos que observaban desde la orilla del arroyo no daban crédito cómo Fabián Ojeda, en medio del “zangoloteo” del agua, mi mamá y mi papá, armados de puro valor, se habían atrevido a desafiar la violenta corriente del crecido arroyo.

Tardaron 17 horas en recorrer 32 kilómetros que hay de distancia entre Caduaño y San José del Cabo, cruzando varios de arroyos como el de Santa Anita, Las Animas Altas, San José Viejo y El Rosarito; de esto hace casi sesenta años y aún conservo dos cicatrices en forma de cruz, una en cada tobillo, donde me realizaron la transfusión de sangre; años después, por allá en 1965, me tocó viajar varias veces con él y su ayudante, Ricardo Marrón, de Miraflores a La Paz, en un “troquecito” de redilas último modelo y siempre llegaba con don Antonio Ruiz Yeriz, en Buenos Aires, cerca de Los Barriles, a comer y dormir, cargado de quesos cuadrados (prensa), carnes de res seca, pieles curtidas (vaquetas) dulces de mango, pitahaya, guayaba, camote, trabajos de talabartería como sillas de montar, cincos, bolsas, fundas para pistolas, cuchillos, tejidos de correas de gamuza (cuero de venado), saleas de borrego etc., que entregaba en diversos comercios en La Paz; de regreso cargaba harina, manteca, arroz, café, azúcar, latas, brillantinas, sopas, telas, zapatos, vestidos, pantalones, camisas y varios tibores con gasolina y petróleo (tenia gasolinera).

En mis años mozos de aquellos tiempos que no volverán, de una infancia con muchas limitaciones pero feliz, la llegada de un “ciclón” eran motivo de preocupación, zozobra y también de alegría, porque había que pasársela en casa comiendo lo que había, que en más de las veces había poco; galletas roncadoras (marineras), panochas cubanas, té de hojas de limón, damiana y canela, tortillas de harina, frijoles sancochados, arroz y párenle de contar; eran tiempos difíciles donde solo se contaba con lo que se tenía; cada vez que pasada un “ciclón” era una “tumbadera” de palos (árboles) de todo tipo, incluyendo árboles frutales, así que corríamos a las huertas a juntar frutas, aguacates, incluso huevos de gallina que se echaban en las huertas y que tras el paso del “chubasco” quedaban desprotegidas y a la vista de todos.

Con Fabián Ojeda Meza seguimos teniendo una enorme deuda; las nuevas generaciones desconocen quién fue, qué hizo por su tierra y por su gente. En lo personal le guardo gratitud, respeto y admiración, porque fui testigo de su obra, de su enorme corazón y de su disposición siempre ayudar a quien más lo necesitaba; desconozco las razones o los “olvidos” del por qué no le han hecho un homenaje como lo merece, siendo un auténtico benefactor no solo para los mirafloreños sino para varias comunidades y pequeñas rancherías que siempre contaron con su mano extendida para los que se les ofreciera. Descanse en Paz.

Para cualquier comentario, duda o aclaración, diríjase a abcdario_@hotmail.com

SOBRE EL CABRESTO
El secretario general municipal Luis Alberto González Rivera atendió a un grupo de transportistas del Municipio, en cuanto al tema del incremento a la tarifa de transporte urbano y colectivo en Los Cabos; les recordó que la vía adecuada a su solicitud, es a través de la Comisión Edilicia de Transporte, para emitir su dictamen y análisis al Cabildo para su posible aprobación. Durante el diálogo, Luis Alberto González Rivera, explicó al grupo de concesionarios que, las sesiones de Cabildo y puntos de acuerdos que se presentan, dependen de cada una de las Comisiones Edilicias y es la Secretaría que él encabeza, la que convoca a sesión ordinaria o extraordinaria. En ese sentido, el servidor público, estableció un compromiso de iniciar un diálogo con los ediles que integran la Comisión de Transporte y en su caso, convocar a sesión ordinaria ya sea en el mes de agosto y septiembre, o extraordinaria, sí llegara a ser necesario; considerando que se convoca en temas que requieren urgencia……..Con el firme compromiso de sostener un desarrollo adecuado y organizado en el Municipio de Los Cabos, con base en todos los indicadores sociales y demográficos, el Instituto de Planeación Municipal de Los Cabos, trabaja en los instrumentos de planeación que están por concluirse, ya que la meta es entregar los trabajos técnicos antes de que concluya la XII Administración, y puedan ponerse a consideración del Cabildo para iniciar un proceso de consulta pública, permitiendo enriquecer los mismos y llegar a su aprobación. En ese sentido, el director general del IMPLAN, Horacio González Andujo explicó que en estos casi 3 años de gobierno, se ha tenido un apoyo fundamental para la planeación en Los Cabos, “tenemos una cifra histórica de instrumentos, con el objetivo de completar un sistema integral de planeación en todas sus escalas, desde la territorial, hasta pequeñas porciones de la ciudad”……..Como parte de las actividades alternas que se organizan, como parte del programa de la Expo Comondú 2018, buscando ofrecer diversión para todos los gustos, se llevara a cabo la presentación de encuentros de Combat 3, el sábado 4 de agosto. El director del IMDECOM, Profesor César Lara Macías informa que la presentación de este espectáculo de combate de artes marciales, se considera para el sábado 4 de agosto, sobre la avenida Niños Héroes, dentro de instalaciones de la Expo Comondú 2018. En el espectáculo de Combat 3, que inicia a partir de las 20:30 horas participan peleadores de los Municipios de Los Cabos, La Paz, Loreto y el anfitrión Comondú……Salud.

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Un comentario en “ABCdario

  1. alvaro Cota Olachea

    Yo tambien me acuerdo de el yo muy niño lo veia era muy amigo de mi papa y el le vendia queso,pieles,carnes y no se que mas pero lo recuerdo era un hombre grande gordo,muy moreno y el troque era un ford negreo que lo traia muy bien cuidado todo el trimpo,ahi con mimpapa cargaba todo los bastimento que llevba para el sur, y le gustaba la cheve, y el juego………huuuuu bonito tiempos Vicator

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